Estás aquí. Estás en este momento.
Lo que sientes ahora tiene sentido. Elige lo que necesitas.
Acerca de Tierra Firme
Herramienta de psicoeducación y contención emocional, creada como aporte solidario ante la emergencia.
Creada por Maggie Zapata, Psicóloga Clínica · FPV 20711. Es una iniciativa independiente y gratuita.
@soymaggiezapata
Tu privacidad
Esta herramienta no te rastrea ni guarda datos, y funciona sin conexión una vez abierta. Depende de plataformas externas (servidor, red, WhatsApp) que pueden registrar datos técnicos como tu IP. Son terceros ajenos, sin vínculo conmigo. Para máxima privacidad, úsala sin conexión o compártela como archivo.
En qué se basa
Estructurada según los Primeros Auxilios Psicológicos (PFA) y SPR del NCTSN y el Institute for Disaster Mental Health. La guía para niños neurodivergentes se orienta en Autism Speaks.
Ofrece orientación, no sustituye la atención profesional, médica ni de emergencia. Si hay peligro inmediato, llama al 171 o 911.
Meditación guiada
Ponte cómoda o cómodo. Si puedes, cierra los ojos y respira. Deja que la voz te acompañe.
Usa audífonos si puedes. Repítela las veces que necesites.
Respira conmigo
Sigue el círculo. Inhala mientras crece, suelta mientras baja.
Volvamos a este lugar
Cuando todo se siente lejano, el cuerpo necesita pruebas de que estás a salvo ahora.
Pon los pies firmes en el suelo. Siéntelo. Di en voz baja, si puedes: “Estoy en [tu lugar]. El temblor ya pasó. En este momento estoy a salvo.”
Nombra 5 cosas que puedas ver a tu alrededor.
Tu reacción tiene sentido
Después de un susto fuerte, el cuerpo sigue en alarma un tiempo. No estás exagerando: respondes a algo real.
Lo que el cuerpo suele hacer
- Temblor, taquicardia, ganas de llorar
- Sensación de que “todo se sigue moviendo”
- Miedo a una réplica, dificultad para dormir, irritabilidad
Qué sí ayuda
- Respirar lento: inhala 3, exhala 5
- Pies firmes en el suelo y mirar alrededor
- Tomar agua en pequeños sorbos
- Hablar con alguien que esté sereno
- Hacer una acción concreta: ubicar a tu familia, ordenar algo, ayudar
Qué no ayuda ahora
- Ver videos del terremoto una y otra vez
- Reenviar rumores o audios alarmistas
- Alcohol o automedicarse para calmarse
- Reprimir el llanto o exigirte “supéralo ya”
- Quedarte a solas si estás muy alterado
Busca ayuda si…
- El miedo no baja con las horas
- No logras dormir nada
- Tienes crisis repetidas o pánico constante
- No puedes cuidar de ti o de tu familia
- Aparecen pensamientos de que ya no puedes más
Perdiste algo que importaba
Una persona, tu casa, lo que conocías. Este dolor no se apura ni se ordena. Solo se acompaña.
Es normal pasar, en minutos, del llanto a sentirte ausente, y de ahí a resolver algo práctico. Tu mente está cuidándote: te deja sentir y también seguir de pie. No tienes que elegir entre las dos cosas.
Por ahora, esto basta
- Bebe agua y busca dónde sentarte o recostarte
- Quédate cerca de alguien, aunque no haya palabras
- Si puedes, decir el nombre de quien perdiste en voz alta ayuda a que el cuerpo lo registre
- No te exijas “estar bien”. Hoy se trata de sostenerte
Para empezar a resolver
- Busca información sobre refugios u organizaciones que estén dando apoyo en tu zona
- Ubica centros de acopio para conseguir agua, comida o medicamentos
- Si perdiste contacto con un familiar y necesitas saber si está bien, la Cruz Roja te ayuda a reconectar
Entender, ordenar y darle un lugar a esta pérdida es un trabajo para más adelante, y mejor acompañada por una persona. Hoy no.
Quiero que alguien me acompañeAcompañar a un niño
Los niños leen tu cuerpo antes que tus palabras. Si tú te calmas un poco, ellos también.
Qué decir
- La verdad, simple: “Hubo un temblor. Ya pasó. Yo estoy aquí contigo.”
- Si pregunta “¿nos vamos a morir?”: “Estamos juntos y estamos buscando un lugar seguro.”
- No prometas lo que no controlas. Sí promete que no lo dejarás solo.
Qué ayuda
- Volver a pequeñas rutinas: comer, dormir, una canción de siempre
- Dejar que juegue o dibuje lo que pasó: así lo procesa
- Abrazo, contacto, tu voz tranquila
- Es normal que vuelva a hacer pipí, a hablar como más pequeño o a no querer separarse. No lo regañes por eso.
Busca apoyo profesional si…
- No come, no duerme o tiene pánico que no cede en días
- Deja de hablar o de jugar por completo
- Se hace daño o repite el evento de forma angustiante
Si hay un niño solo, sin sus padres
- No lo dejes solo. Quédate con él o conéctalo con un adulto conocido y de confianza, nunca con un desconocido
- Escríbele en el brazo su nombre y un número de un familiar, por si se separan
- Repórtalo a la Cruz Roja para que su familia pueda encontrarlo (botón abajo)
- Mantenlo en un lugar visible y con gente; evita rincones aislados
- Si alguien dice ser su familiar, confírmalo antes de entregarlo. Proteger al niño es lo primero
- Si está herido o enfermo, búscale atención médica de una vez
Niños neurodivergentes o con necesidades especiales
El cambio brusco y el caos sensorial los golpean distinto. Aunque no haya nada a la mano, tu cuerpo y tu voz pueden ser su tierra firme.
Estructura sin recursos
- Repite la misma frase corta antes de cada cosa: “ahora caminamos”, “ahora esperamos”. La repetición es su rutina
- Avisa siempre antes de moverte o cambiar de sitio
- Si no hay con qué dibujar, señala con la mano o traza en el piso con un dedo o un palo
- Frases cortas, literales y siempre iguales. Evita lo abstracto como “todo va a estar bien”
Alivio sensorial con lo que haya
- Busca el rincón menos ruidoso y con menos luz; aléjalo de la aglomeración
- Si el ruido lo abruma, ofrécele taparse los oídos con sus propias manos, o dale una tela suave para que la sostenga él mismo
- Respeta su espacio: muchos niños neurodivergentes rechazan el contacto físico. No lo abraces si no lo busca
- Si busca presión, deja que se la dé él mismo: envolverse en una tela o manta, apretar sus propias manos, recostarse contra una pared
- Como ancla, usa algo blando y sin puntas: una tela, una prenda doblada, un peluche. Nunca objetos duros o con filo
- Permite el balanceo y los movimientos repetitivos: así se regula, no lo frenes
Comunicación y seguridad
- Sin dispositivo: ofrece opciones señalando objetos reales, con sí/no claro y pocas palabras siempre iguales
- Mantenlo cerca, a tu lado y a la vista. Sin un entorno seguro, el riesgo de que se aleje es mayor
- Escríbele en el brazo su nombre y un número de un familiar, por si se separan
- Tú primero en calma: ellos te leen. Baja las exigencias por ahora
Busca apoyo profesional si…
- Las crisis de desbordamiento o el bloqueo se prolongan y no ceden
- Hay autolesión, o deja de comer o dormir por varios días
- Pierde habilidades que ya tenía y no las recupera
Para quien está ayudando
Rescatistas, voluntarios, vecinos. Sostienes a muchos. Tú también necesitas suelo firme.
Mientras ayudas
- No eres responsable de salvar a todos. Haces lo que está en tus manos
- Trabaja por turnos. Para, toma agua, come algo, aunque no tengas hambre
- Entre caso y caso: tres respiraciones lentas y pies en el suelo
- Lo que ves se queda en el cuerpo. Sentirte afectado no es debilidad
Al terminar el turno
- Habla con otro que haya estado ahí. No lo cargues en silencio
- Evita revivir las imágenes en videos o redes
- Si no logras dormir, te invade la irritabilidad o sientes que “no puedes más”, busca apoyo. Es parte del trabajo, no un fallo tuyo
No tienes que pasar esto a solas
Líneas gratuitas y confidenciales. Toca para llamar o escribir.
▲Emergencias171 / 911Hospital Psiquiátrico de Caracas
PAP, terapia de crisis, espacio de descanso y apoyo. Abierto a la comunidad afectada, 24 h.
Centro de Salud Mental del Este “El Peñón”
PAP, emergencias psiquiátricas y apoyo emocional, inmediato y gratuito.
Urb. El Peñón, prol. calle Acueducto con calle Caripe, Módulo de Hospitalización. Baruta, Miranda.